viernes, 10 de enero de 2014

Reseña: La alargada sombra del amor






Título original: Maintenant qu'il fait tout le temps nuit sur toi
Autor: Mathias Malzieu
Editorial: DEBOLSILLO
Páginas: 160
Temática: ficción moderna y contemporánea.
Precio: 8, 95€

Otros formatos disponibles:

FLEXIBOOK: 6,95€
E-BOOK EPUB: 5, 99€
TAPA BLANDA CON SOBRECUBIERTA: 13,90€








Sinopsis
Mathias, un joven treintañero, acaba de perder a su madre, mientras espera en el parking del hospital a su padre y su hermana, ocurre un hecho insólito: un gigante se le aparece y le anuncia: "Soy el gigante Jack, doctor en sombrología. Trato a las personas que sufren una pérdida administrándoles un trozo de mi sombra. Con la sombra se puede batir el dolor y la muerte". Mathias deberá aprender a utilizar la sombra protectora.

¿Será capaz de vencer el dolor? ¿Evitará caer en el abismo? ¿Somos nosotros mismos capaces de asumir la perdidad de un amor, un familiar o un amigo? Si no es el caso, el gigante Jack -un viejo conocido de los lectores- tiene una fórmula perfecta para todos.










No he podido evitar dejar unas frases...

"Cuando me llegue el turno de morir, me gustaría evaporarme. No quiero que alguien al que amo tenga que elegir dónde enterrarme y en qué caja".

 "Me pesa todo el cuerpo, creo que es porque un corazón roto se diluye por todas partes a través de las venas, se extiende y se infla. Y te vuelca como si acabaras de darte un buen porrazo al caerte de la bicicleta, desnudo".

"Algunas veces solo necesito esconderme, en otros momentos desaparecer, para que me dejen en paz, y no pensar en nada. Aunque lo mejor sería que me hiciera un traje de pájaro con mi sombra y volar, porque estoy harto de arrastrar la cara bajo tierra, de no ver ahí absolutamente nada y pienso que, quizá, en el cielo, o justo encima, te encontraré". 


"¿Te gustaría vivir a pocos centímetros del amor de tu vida sin poder tocarla? Eso es aún peor que no verla para nada. Porque aunque la muerte te quite el tacto y el aparato digestivo entre otras cosas, la memoria permanece intacta. Los muertos se acuerdan muy bien de lo que podían sentir cuando vivían".




Pese a que las obras de Mathias Malzieu hayan llegado a ser Best-sellers en España, mucha gente no ha terminado conectando con sus escritos... Pero centrándome en "La alargada sombra del amor", tengo que decir que ha sido un libro muy, pero que muy realista, profundo y sobrecogedor. Me ha emocionado en el sentido de tristeza, pero el don que tiene este autor para envolvernos con sus palabras, me ha cautivado por completo pese a estar leyendo un relato de carácter triste y duro.
Porque el protagonista de la historia se expresa de una forma tan real, que cuando le duele, los lectores sienten ese dolor, cuando el vacío constante de la pérdida y el amor se le clavan en el corazón (el cual describe como derretido y hueco), los lectores lloran con él.
     El libro recoge una situación desgarradora como es la muerte de un ser querido: una madre. Y Mathias trata de hacernos llegar el torbellino de emociones que le embargan  al tener que vivir con semejante hecho. 
     Puede que ciertos aspectos de la obra nos dejen desconcertados, pero merece la pena leer lo que el protagonista de la historia cuenta, porque sin duda, sus experiencias ayudan y hacen pensar de una forma diferente.
     Sin duda, la ayuda del gigante Jack, le da un toque irónico y fantástico con el que el libro queda aderezado de manera muy original.

     En definitiva, desde mi opinión, creo que "La alargada sombra del amor" se merece los éxitos que ha sembrado, y el escritor se ha convertido en uno de mis favoritos, porque maneja las palabras que da miedo, emociona con sólo una línea, y te adentra en lugares insólitos y personajes que nunca podrás despechar de tu mente. Además de que sus libros son cortos y se leen rápido.


Según mi ranking (sobre siete), considero que la obra se merece un:

6/7
Casi para enamorar

No llega a ser perfecto por el tema que trata, pero bien podría, ya que hablo desde mi perspectiva. No le he dado menos puntuación porque considero que es "más que bueno", y las frases y la escritura son dignas de ser leídas.

"La alargada sombra del amor", ha sido un libro que ha llegado a quedarse en mi corazón, pero respeto que para otras personas el libro no tenga aceptación.






Sobre el autor:
Mathias Malzieu nació el 16 de abril de 1974 en Montpellier (Francia). Después de abandonar su intención de convertirse en tenista creó el grupo rock Dionysos, del que es cantante.
En el año 1996 editaron su primer álbum, “Happening Songs”. Más tarde aparecieron discos como “Haiku” (1999) o “Monsters In Love” (2005).


Como autor literario se inició con el libro de relatos “38 Mini Westerns Avec Des Fantomes” (2002). 




Ranking de valoración




1. No tocar
2. Se puede abrir
3. Mmm... interesante, tiene algo
4. Bueno
5. Más que bueno
6. Casi para enamorar
7. Flotando


Dejo las posiciones con las que valoraré los libros de los que hable. Es sobre siete, como se puede ver.Por el momento utilizaré números, porque no estoy muy convencida de usar dibujitos aún. Cuando el representante de Vidas de Tinta y Papel salga, a lo mejor le doy el honor de emplearlo en las valoraciones.
  ¿Leeréis las críticas? :)

miércoles, 8 de enero de 2014

Burbujas aislantes

El índice sobre los labios... ¿Pedimos silencio o tan sólo pensamos? 
     La cosa varía según nuestro estado de ánimo y nuestra expresión. ¿Qué pensarían aquellos que nos miran? ¿Nos prestan atención tras sus periódicos o sólo se aburren de las esquelas habituales?
     Luego sonreímos, sólo pensábamos...
     Y pensábamos tan absortos, que la realidad ha decidido sumergirnos en una burbuja aislada de la humanidad. Nos ha empujado tan al fondo, que las paredes transparentes y delicadas han logrado aislar el tumulto y los murmullos. La comodidad nos acaricia como el material de la pompa. ¿Es de jabón? Quién sabrá... 
     ¿De qué están hechas vuestras pompas? Yo diría que la mía tiene propiedades calmantes, a lo mejor todas tienen ese sistema incorporado. Tampoco voy por ahí preguntando...
     La chica de la sudadera con un gatito estampada, sentada a mi lado, aún sigue en su burbuja aislante de la realidad. Pero yo ya he terminado mi momento, y bueno... ¿enero, continuamos?

jueves, 2 de enero de 2014

"Vivir al límite"



Sí, sucedió de pronto, como en las películas. Por lo menos, así fue para mí...

     Despedimos el año y 2014 llegó con tan buenas vibraciones, que me sentía diferente desde el minuto uno. Estaba feliz, y por muchas cosas: mis propuestas para el nuevo año, las nuevas personas que he conocido... mis amigos (los de verdad de la buena), tú (mi blog amado), mis libros... Todo. 
     No me vestí de rojo. No, no... De verde y negro. El verde es el color de la suerte, y el color de mis ojos. Un color tan bonito... que se encuentra en tantos sitios, en tantos lugares, acariciando las hojas de los árboles, pintando las briznas de hierba del campo, trepando por muros viejos de casas abandonadas, extendiéndose por villas italianas... Y Esperanza. Esperanza porque 2014 es un año diferente, lo presiento. No puedo esperar más, ya no voy a retrasarme. Es el año, estoy preparada, y puedo afrontarlo.
     Pude salir a bailar un poco. Tenía ganas, ganas enormes de dejarme llevar por la música, del brazo de mi querida best (amiga con una posición privilegiada en los dedos de una mano). Y aunque esperásemos una hora entera en el frío de la calle, yo estaba feliz. Sonreía aunque los dientes me castañearan, ignoraba las miradas desatinadas y los comentarios. 
     Entramos, bailamos, bailamos, cambiamos de lugar entre la gente más de una vez, volvimos a bailar, cerré los ojos, la luz azul era incómoda pero me despertaba, la música a veces no acertaba... Pero yo me movía o lo intentaba. El ventilador era un verdadero estorbo... Se acercaba la hora de irme... Y pude ver lo que no quería a través de la ventana: otros ojos verdes (maldita sea).
     Creed, que unos ojos verdes son muy difíciles de olvidar... Y más si el color en sí, te gusta.
     Mi mente empezó una lucha interna... ¡Era año nuevo, por Patch! Y yo, de golpe, sentí las raíces de la angustia y la tristeza revolviéndose a su antojo por mi interior. (¿Por qué? Ni si quiera puedo describirlo...). Me avergüenzo por no ser capaz de describir lo que sentí. Estaba tan bien, disfrutando, pero llegó el momento de chafarlo. Quizá porque fue una sensación extraña la que me impulsó a levantar la cabeza y observar sobre las cabelleras danzantes, quizá porque mi debate interno venía desde hace ya un tiempo, quizá porque mi negación me está reconcomiendo, quizá porque es imposible, lo sé, y eso me ¿hunde? 
     Salí, mi best me sonrió, me comprendía (quiero creer, o se compadecía...).
     Fuera, la despedí y tuve que aguantar: "¿Esta es la nueva parada de autobús?", de unas cuantas almas desamparadas con más alcohol entre las cejas que yo qué sé. 
     Me arrimé al portero para mayor seguridad, y pareció comprenderme (majo...).
     En fin, en 2014 no se permiten las desilusiones a mansalva. No. No dejé que el malestar terminara de extenderse... Mi cama, las galletas de chocolate, el móvil y mis libros. Felicidad.
     Felicidad...
     Felicidad...
     Felicidad...
     Y así será, porque estoy harta de la negatividad, de esconderme y retirarme a torturarme.
     Me IMPORTA bien poco ahora "eso". Ahora necesito mi tiempo para terminar lo planeado y llevarlo a cabo, de leer tanto como pueda, de mejorar para que, tú, mi querido blog, crezcas y crezcas y hagas que me sienta orgullosa de crearte. Empiezo sabiendo con certeza en quienes puedo apoyarme, y para los demás..., * (*entiéndese como una palabra mal sonante para mis oídos de Princesa, y para los ojos de aquellos que te lean).
     Me siento increíblemente feliz conmigo misma, y eso ¡es importante! He aprendido a quererme, a valorarme como nadie, y ha dejado de importarme el "qué dirán". Dirán lo que les de envidia, y yo me reiré, porque yo me esfuerzo, dedico mucho tiempo a lo que me importa (lo saco desde debajo de las piedras si hace falta). Me arrastro, me hundo, me levanto, me ayudan a hacerlo, y no puedo pedir más.
     Gracias a aquellos que me alegran las mañanas, las tardes, las noches de Whatsapp, porque, querido blog... A estas alturas, nunca podré olvidarlos.