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jueves, 2 de enero de 2014

"Vivir al límite"



Sí, sucedió de pronto, como en las películas. Por lo menos, así fue para mí...

     Despedimos el año y 2014 llegó con tan buenas vibraciones, que me sentía diferente desde el minuto uno. Estaba feliz, y por muchas cosas: mis propuestas para el nuevo año, las nuevas personas que he conocido... mis amigos (los de verdad de la buena), tú (mi blog amado), mis libros... Todo. 
     No me vestí de rojo. No, no... De verde y negro. El verde es el color de la suerte, y el color de mis ojos. Un color tan bonito... que se encuentra en tantos sitios, en tantos lugares, acariciando las hojas de los árboles, pintando las briznas de hierba del campo, trepando por muros viejos de casas abandonadas, extendiéndose por villas italianas... Y Esperanza. Esperanza porque 2014 es un año diferente, lo presiento. No puedo esperar más, ya no voy a retrasarme. Es el año, estoy preparada, y puedo afrontarlo.
     Pude salir a bailar un poco. Tenía ganas, ganas enormes de dejarme llevar por la música, del brazo de mi querida best (amiga con una posición privilegiada en los dedos de una mano). Y aunque esperásemos una hora entera en el frío de la calle, yo estaba feliz. Sonreía aunque los dientes me castañearan, ignoraba las miradas desatinadas y los comentarios. 
     Entramos, bailamos, bailamos, cambiamos de lugar entre la gente más de una vez, volvimos a bailar, cerré los ojos, la luz azul era incómoda pero me despertaba, la música a veces no acertaba... Pero yo me movía o lo intentaba. El ventilador era un verdadero estorbo... Se acercaba la hora de irme... Y pude ver lo que no quería a través de la ventana: otros ojos verdes (maldita sea).
     Creed, que unos ojos verdes son muy difíciles de olvidar... Y más si el color en sí, te gusta.
     Mi mente empezó una lucha interna... ¡Era año nuevo, por Patch! Y yo, de golpe, sentí las raíces de la angustia y la tristeza revolviéndose a su antojo por mi interior. (¿Por qué? Ni si quiera puedo describirlo...). Me avergüenzo por no ser capaz de describir lo que sentí. Estaba tan bien, disfrutando, pero llegó el momento de chafarlo. Quizá porque fue una sensación extraña la que me impulsó a levantar la cabeza y observar sobre las cabelleras danzantes, quizá porque mi debate interno venía desde hace ya un tiempo, quizá porque mi negación me está reconcomiendo, quizá porque es imposible, lo sé, y eso me ¿hunde? 
     Salí, mi best me sonrió, me comprendía (quiero creer, o se compadecía...).
     Fuera, la despedí y tuve que aguantar: "¿Esta es la nueva parada de autobús?", de unas cuantas almas desamparadas con más alcohol entre las cejas que yo qué sé. 
     Me arrimé al portero para mayor seguridad, y pareció comprenderme (majo...).
     En fin, en 2014 no se permiten las desilusiones a mansalva. No. No dejé que el malestar terminara de extenderse... Mi cama, las galletas de chocolate, el móvil y mis libros. Felicidad.
     Felicidad...
     Felicidad...
     Felicidad...
     Y así será, porque estoy harta de la negatividad, de esconderme y retirarme a torturarme.
     Me IMPORTA bien poco ahora "eso". Ahora necesito mi tiempo para terminar lo planeado y llevarlo a cabo, de leer tanto como pueda, de mejorar para que, tú, mi querido blog, crezcas y crezcas y hagas que me sienta orgullosa de crearte. Empiezo sabiendo con certeza en quienes puedo apoyarme, y para los demás..., * (*entiéndese como una palabra mal sonante para mis oídos de Princesa, y para los ojos de aquellos que te lean).
     Me siento increíblemente feliz conmigo misma, y eso ¡es importante! He aprendido a quererme, a valorarme como nadie, y ha dejado de importarme el "qué dirán". Dirán lo que les de envidia, y yo me reiré, porque yo me esfuerzo, dedico mucho tiempo a lo que me importa (lo saco desde debajo de las piedras si hace falta). Me arrastro, me hundo, me levanto, me ayudan a hacerlo, y no puedo pedir más.
     Gracias a aquellos que me alegran las mañanas, las tardes, las noches de Whatsapp, porque, querido blog... A estas alturas, nunca podré olvidarlos.
    

     





martes, 31 de diciembre de 2013

Y en 2014



¡Feliz 2014!

¡Besos y saludos para todos!

2014 promete... :)


Novedades



2014 llega, al igual que las novedades a Vidas de Tinta y Papel. ¿Qué tal el nuevo diseño? Diferente, ¿no?
Esta princesa viene con dos nuevas secciones:


 Donde escribiré como en un diario, más o menos. Pero de una manera cercana. "Querido blog", porque no es un diario ( si no, sería: "Querido diario"). 



Pues el título lo dice todo: "hablar de libros". Porque me he vuelto incapaz de terminar un libro y ¿qué? ¿Abandonarlo en la estantería sin más? Me niego, soy una romántica enamorada de las letras y las palabras (y de los personajes, me enamoro de los personajes y sus historias).

Voy a tratar de comentar (¿me atreveré con las reseñas?) (sin spoilers o intentarlo) lo que ha significado desde mi punto de vista, la lectura, y porqué animo o no, a leer cierta obra. 

Puedo ir desde publicaciones antiguas hasta las más recientes. Mis lectores, seréis con los que me desahogue a la hora de acabar una lectura, porque siempre me cuesta despegarme de las historias que me alimentan. ¿Debería buscarme un psicólogo en lugar de taladraros con todo esto? Lo más probable...

Que más, qué más...


El tema de la autopublicación, me tiene algo alterada. Es muy difícil que hoy en día, una editorial trate de apostar por obras nuevas y con autores desconocidos. Todo se comprende, por ello, desde Vidas de Tinta y Papel, quiero ayudar a dar promoción a todos aquellos escritores que quieran que sus libros se anuncien por aquí.

Mi correo: princesasolitariabuscacastillo@gmail.com