lunes, 20 de enero de 2014

"De blanco y negro"


Dicen que el verdadero color de la muerte no es el negro.
Dicen que el verdadero color de la muerte es el blanco.
Dicen, dicen...
El negro en sus ojos daba miedo, no había blanco alrededor. ¿Espantaba entonces a la muerte? ¿La espantaba de ella, a caso? (¿La mantenía a salvo, quizá?).




Algunos creen ver un vaso a la mitad, medio lleno.
Algunos creen ver un vaso a la mitad, medio vacío.
¿Cómo estaba él? ¿Cómo se sentía? ¿Medio lleno o medio vacío? ¿De blanco o de negro?
La palabra correcta era incompleto.



Pero si el blanco parece bello y llama a la muerte, ¿por qué huir del negro?
No, ella estaba equivocada. Él también lo estaba…
Lo oscuro espantaba a la muerte y lo claro la llamaba.

Entonces, ¿por qué no entregarse a sus ojos? Al final sabía que lo haría encantada.





Por Princesa Solitaria, escritora y lectora compulsiva. Club literario "Vidas de Tinta y Papel".

lunes, 13 de enero de 2014

Club literario: hablando de participaciones y demás


Escribo para informar sobre las publicaciones de este mes, del Club Literario.
Será el día 20, y el tema para todas las categorías:

"De blanco y negro" 
(podéis utilizarlo de título o poner el vuestro)

Ahora bien... Sé que no es un requisito ser seguidor del blog (de ninguno de los dos), pero sí que lo es publicar entradas para dicho club (salvo las blogs novelas). Y no lo estoy diciendo porque haya personas que el mes anterior no publicaran en las entradas especiales, no, esas son opcionales (pero serán publicadas en el blog del Club si son escritas y presentadas, como ya se pudo ver el mes pasado) y como dije: "no quiero agobiar a nadie con esto. Cada uno tiene que atender a sus propios blogs". 
Con esto vengo a decir que, a partir de este mes, todos aquellos que vayan a participar cada mes, tendrán que dejarme un comentario en la entrada que deje en el blog del club (con el tema que deje, como ya he dicho). Es decir: en "Vidas de Tinta y Papel" no se publicarán estos post informativos, sino que aparecerán en el blog oficial y será allí donde se dejan los respectivos comentarios de participación, para así, poder llevar un control. Lo que quiere decir que os pido estar atentos una semana antes del día 20 (no pido tanto).
Ahora hay mucha más gente, y tener que andar pasando por todos los blogs (sin tiempo a penas), para luego no saber quién publica y quién no (porque cada uno elije su hora...), pues es un poco estresante. Para luego encontrar casos como que un blog ha sido eliminado y no se me ha avisado, o eso... no se publica nada (y líos varios).
Si participáis este mes, tenéis que dejarme un comentario en esta entrada, y saber que el mes que viene esto se publicará en el otro blog. Además, el día 20, cuando se publiquen las entradas, los participantes deberán mandar el enlace de su entrada a mi correo, para así no andar de un blog a otro.
De esta manera, la organización será más clara, y no perderé de vista a los blogs que quieran que sus entradas sean evaluadas y publicadas.

Espero que me comprendáis. Si alguien no desea seguir participando, que me lo comunique por correo, no hay problema. Pero por favor, creé el Club como algo serio, y tiene unos requisitos "muy simples" para participar. Si no se entiende algo, repito: mi correo en CONTACTA.

También quería comunicar que posiblemente notéis mi ausencia más de lo normal por aquí debido a los exámenes cuatrimestrales. Rondaré un poco menos, para rendir y después regresar con cosas nuevas.

Gracias por leer, a todos :)


Nos llaman los corazones hambrientos


Estaba allí, con la espalda apoyada en un árbol y un cigarro en los labios.
Mi interior se revolvió y me sacudió ahogándome con mi propio jadeo. Sus labios parecían expresamente hechos para amoldarse a aquella arma con la que sabía retar.
—Renny Hemingway —pronunció mi nombre, sosteniendo el cigarro con el pulgar y el índice derechos, para apartárselo de la boca. Lo examinó con sus ojos oscuros y su desinterés característico.
Aquel maldito gesto, me inquietó más.
Cuando pensaba que estaba a salvo de sus comentarios, o de alguna de sus miradas profundas, un tono abrió el silencio:

“Got a wife and kids in Baltimore jack.
I went out for a ride and I never went back”

Me llamaban, pero en lugar de ver quién me había hecho dar un salto delante de Chace Ramsey, colgué. Y acto seguido… cometí uno de mis errores característicos: mirar sus ojos.
“Everybodys got a hungry heart” —cantó el estribillo. Esa canción me encantaba…
Tragué saliva tan fuerte, que me escuchó y con una sonrisa de superioridad volvió a atrapar el cigarrillo con los labios. Con el pie sobre el tronco del árbol, se impulsó para dar unos pasos en mi dirección. Cuando se sentó sobre el capó de su camioneta verde, sentí que el corazón me traicionaba. Acto seguido, me aplaudió:
—¿Te inspiras en Bruce Springsteen para las actuaciones? Porque en algo debe residir la clave de tu éxito —dio una calada profunda y soltó el humo despacio, observando mi reacción.
—No —contesté con fingido mal humor —. ¿Qué haces aquí?
—Espiar a la competencia —. El cigarro volvió a ser abrazado por sus labios.
—¿Competencia?
—Eres un gran actor, te llevas todos los papeles —se encogió de hombros al contestar. Eso no me aclaraba nada. Él no iba a teatro, ¿de qué competencia hablaba?
¿Y?
De nuevo, con esa seriedad que lo caracterizaba, clavó sus ojos negros en los míos, gélidos como el hielo. Y derritió el hielo… al completo.
—Yo también soy bueno, ¿sabes? Mejor que tú, incluso.
Eso me hizo reír a carcajadas, y pareció aliviar un poco mi tensión. Su expresión seguía seria e inescrutable.
—No sabía que actuaras.
—Me gusta ser quien quiera ser, cuando quiera hacerlo. Me gusta retarme a mí mismo y confundir a la gente. Es algo con lo que nací, es innato —me sonrió, y tuve que apoyarme en el vehículo.
Me quedé de piedra, y no supe exactamente por qué.
—¿Te gusta confundir siendo quien no eres?
—Simplemente protejo al verdadero Chace de los hipócritas, como haces tú. Soy yo, dentro de mi personaje.  —El cigarro terminó de consumirse, y se llevó otro a la boca —. De hecho, soy tan buen actor, que sé que ahora mismo estás jugando un papel. Tu corazón tiene hambre, Renny. Y nunca lo has alimentado como merece. ¿Por qué lo torturas? Lo tienes famélico.
Sus palabras rebotaron por todo mi cuerpo y noté un súbito calor estallarme en la cara. Sentía rabia. Yo no pretendía esconderme.
—Eres… ¿Lo saben…?
—¡Qué más da! Lo sé yo, y ahora… tú —Sus labios se curvaron peligrosamente y se acercó más —. ¿O acaso me dirás que cuando besas a Hanna para esa obra, no sacas a otro Renny? Lo noto en tus movimientos, pero nadie más lo hace. Porque eres un profesional, y resulta… que yo también. Y me sé todos los trucos.
Estaba asombrado. Con un impulso, pregunté:
—Y tu corazón… ¿Tiene hambre? —me sentí estúpido, ipsofacto.
—Todo el mundo tiene un corazón hambriento, pero el mío supera a la media —contestó con la mirada petrificada en… mis labios.
—¿Te ocultas?
—¿Para qué?
Sin pensar, le quité el arma de la mano y solté el humo sobre su boca. Los ojos de Chace relucieron muy cerca de los míos y enseguida noté el áspero sabor de su boca guiando a la mía, al compás de “Hungry hearts”.



Por Princesa Solitaria
 (Alexandra)




Este relato que presenté al concurso "Liberando a la imaginación" (de tema homosexual) del  blog "Sonrisas Momentáneas", alcanzó el primer premio. Gracias a undestinocontigo por dar una oportunidad a los protagonistas de esta historia y por confiar en su forma de actuar y ver su mundo. Gracias de nuevo a los lectores de "Vidas de Tinta y Papel".

Después de leer la historia de Renny y Chace... ¿esperabais otro desenlace?



Chicas que quieren ser zombies escuálidos de color azul

Cuando las risas cesan y me invade la calma, me doy cuenta de que no puedo dejar de mirar a la niña, que de puntillas, se alza para continuar adornando el gigantesco árbol navideño, por sus ramas más bajas.
Entonces, el abrazo de alguien a mi lado me hace reír con fuerza, y bañados por las luces de colores, la admiramos abrazados:
La princesa crece, y cada año, cada navidad, es algo mayor. A veces, me da miedo mirarla tanto. Su padre también lo dice, ¿podríamos desgastar la belleza de la más hermosa de las muñecas? Al fin y al cabo, nada es eterno… Pero ella sí.
¿Se acaba acaso la magia? Siempre que viva en algún corazón, resistirá cientos de finales, y resurgirá de sus cenizas como el fénix. Y nuestra princesa lo hará, puesto que ya tiene ganados al completo dos fuentes de vida que se hinchan con una sola de sus sonrisas luminosas, y que se desviven por sus miradas de hielo.
Pero, aunque me duela reconocerlo, ya nadie cree en la realeza, ¿qué será entonces de mi pequeña princesa? De sus rizos dorados y sus labios rosados… ¿Prestará alguien verdadera atención a sus dulces “te quiero”? ¿Llorarán al verla triste y le darán consuelo?
Jace me dice que no tenga miedo, ella es fuerte. No es de porcelana, aunque mis ojos así lo vean. Es feliz en su ignorancia, mi pequeña. Y tan dulce, que conmueve a cualquier alma.  Por eso, verla crecer, tratando de lograr alcanzar la rama más alta para decorarla con bolas plateadas, me destroza. ¿Dejará que algún día le arrebaten sus sueños? ¿Le arrancaran su corona? Por muy fuerte que sea mi niña, esas cosas hunden y dejan huella… ¿Y si ella misma deja sus vestidos para inspirarse en la nueva moda? ¿Se vestirá de piel y huesos, en lugar de tul y seda?
Sale en las noticias, ya no se escucha a las princesas. Todas quieren rostros afilados y caderas estrechas. Ojos sin vida y andares como de almas en pena.
¡No quiero ese cruel destino para mi pequeña! Sus ojos grandes los coloreó el cielo, ¡nadie se merece caer en esa condena!
¿Por qué esa absurda moda de desnudar el alma y lucir como esqueletos? ¿De verdad la gente cambia huesos por peso? ¿Dónde quedan los valores, el amor propio y el respeto?
Vuelvo en mí, al escucharla reír. Ha logrado alcanzar una rama más alta, y me echo a llorar en los brazos de Jace cuando nos regala una carcajada de emoción. Hace palmas con las manos, tan pequeñas y delicadas. ¡Le emociona hacerse mayor! Pero claro… Ella sólo piensa en ser alta para decorar solita el árbol entero, ¡no para convertirse en una esbelta modelo! Espero… Pues cada vez que recuerdo esa vida, de tacones altos, minúscula ropa y sesiones de fotos de duraciones desmedidas, noto el estómago revuelto y la cabeza me da vueltas. No era belleza lo que se conseguía…
Al acariciarme los brazos, me asusto y busco un espejo para comprobar que soy yo, y no un saco de huesos. Y recuerdo mis pesadillas. Me persiguen rostros pálidos, sin vida apenas. Me llaman para que los acompañe y me dan pena.
Los brazos de Jace vuelven a encontrarme y me besa, deteniendo mi llanto.
–No tengas miedo –me susurra – ahora, tú también eres mi princesa –limpia mis lágrimas y besa mi pelo. Entiendo lo que me dice, yo también visto de seda.
 Los dos sonreímos, con la mirada de vuelta en el punto vestido de rojo que gira y gira, dando vueltas sobre la alfombra, con los brazos extendidos y el pelo revuelto. Las luces la bañan y comprendo: nunca podemos dejar que se consuma algo tan bello. Cueste lo que cueste, tenemos que luchar contra las inseguridades y el miedo.



“Dar la cara por lo que queremos”

Por Princesa Solitaria 
(Alexandra)


Este relato ha conseguido el tercer premio en el primer concurso del blog "Érase una vez..." Tenía muchas dudas a la hora de presentarlo, pero por lo visto no ha salido tan mal la cosa. Le doy las gracias a P. F. Roche por organizar el concurso y por darle una oportunidad a mis letras. Desde aquí, un gran saludo a los demás ganadores y a todos aquellos que me leen en "Vidas de Tinta y Papel"... Si las palabras no fueran leídas... ¿Qué sería de ellas?