martes, 25 de noviembre de 2014

Book tag: ¡El cuerpo humano!



¡El primer Book Tag del blog!


Lo vi por primera vez en el blog Marian Books y después, la blogguer Estefiap del blog El poder de las palabras lo subió a su canal de Youtube, igual que Noemi . También en el blog súper recomendable Ciudad de Libros (me encanta que me sorprendan y Sandra lo consigue), en Within Books y en el blog de Mi loco y único mundo.

Andaluzas, se os quiere :)

¿Empezamos? ¡Empiezo!


Ojos: Un libro del que te enamoraste a primera vista.



"Donde los árboles cantan" de Laura Gallego García (S.M)
Vamos a ver... Es que esa portada es amor infinito además de reflejar el libro perfectamente. Qué guapa sale Viana, me da una envidia...
Es uno de mis libros preferidos. Y encima, de mi querida e idolatrada Laura, cómo no.
"De aquí a la luna y vuelta" de Moon River (Montena)
Lo dije en la reseña y lo digo ahora: la portada me supera en cuanto a monería.

Boca:  Un libro del que todos hablen. (¿En serio?)

Bajo la misma estrella, 
y sí, absolutamente precioso, conmovedor, lleno de sentimientos... Pero, esto se vuelve más grande cada vez, hay un gran movimiento Greener amenazando nuestras estanterías...


La verdad es que tanto la portada del libro como la de la película me llenan de amor a grandes dosis, pero, sin duda, yo me quedo con la de la versión por la que conocí la novela: ¿alguien sabe cuál es la edición de 6,95? Sí, esa preciosísima y amorosa que cada vez que la saco de la estantería corro el riesgo de hacerme vieja contemplándola.
























Pulmones: Un libro que consideres "vital" en tu vida.
1.      Harry Potter.

Como los libros más vitales que marcaron mi vida en mi más tierna infancia… ¡Aplausos a J. K. Rowling! Y sí, es que eso de empezar a leer “Harry Potter y la piedra filosofal”  a los siete años, al final engancha.


Esta saga al completo ha marcado sin duda un antes y un después en mi vida (ya no solo en mi vida lectora). Es decir, sin Harry Potter estaría segura de que mi vida no hubiera sido como es ahora. Yo no sería la misma chica de ahora. Que conste que aún sigo pensando que mi carta de Howarts la extravió alguna lechuza loca porque sigo esperándola.


2.      Trilogía “Memorias de Idhún” (“La resistencia”, “Tríada” y “Panteón”).

Estos increíbles (preciosísimos, chulísimos, maravillosísimos y muchos adjetivos buenos más que terminen en –ísimo) libros marcan mi adolescencia. Si me conocéis sabréis que ¡me encanta Laura Gallego! Si me leéis sabréis que ¡amo a Laura Gallego! Es decir, que no tiene altar en mi habitación porque no tengo espacio ni lugar en el que colocarlo, pero muy encantada que lo haría.



Memorias de Idhún  es una trilogía que me hizo reflexionar seriamente con respecto a mi futuro, y por eso siempre le estaré agradecida a Laura y a sus personajes por llevarme hasta el mundo de los tres soles y las tres lunas y por hacer que quisiera coger los bártulos y mudarme allí con mi querido amor platónico, Jack. (¡Jack, te amo!)

Después de leer los libros quise aprender a crear historias, supe que quería ser escritora (ya de manera definitiva). Y bueno, también supe que Laura pasaría a ser adorada por mi persona. (Parezco una psicópata y con razón… ¿Habéis leído “Finis mundi”, “Dos velas para el diablo”, “Donde los árboles cantan” (¡Oh, “Donde los árboles cantan”!)…).

3.      Saga Hush Hush (“Hush hush”, “Crescendo”, “Silencio”, “Finale”).

(Inciso)

¿Qué, pero no tenía que salir solo un libro?

Emmm… Tenemos dos pulmones, ¿no? Pues al menos me pertenece añadir dos libros aquí… Jejejeje. Pero es que mis pilares son tres trilogías y suman un total de: ¡14! Oh My Patch (querido y amado Patch).

Perdonen mi ligero descontrol…

(Fin del inciso)

Patch. Maldito Patch. Bendito Patch. Bendita Becca Fitzpatrick por darte la vida. Maldita sea también por describirte de una manera amorosamente inhumana en mi mente mortal (ja, yo soy maga, hechicera, divergente, osada, cazadora de sombras, hago viajes en el tiempo, voy en un mustang rosa que puede atravesar el cielo, soy vampirata, cuidadora de animales mitológicos y sobrenaturales, detective, medio unicornio y medio dragón, vivo enamorada de un chico árbol, de un varios ángeles caídos… ¿Okay? Okay). ¿Me escuchas Becca? ¿Por qué? ¿Por qué?

En fin… Patch. El tío más ¡agfasdgafgsahbjabs! que he tenido el placer de leer. Patch es mi todo, y como mi todo, tiene que estar aquí. Porque Hush Hush me enamoró hace unos cuantos veranos y aún está en my heart. (Mentira, ¡Patch! ¡La clave es Patch!).



Estómago: Un libro que "devoraste".

Una trilogía  reciente que he leído ha sido “Divergente”, de Verónica Roth. Y telita con ella (con la trilogía y con la señorita Verónica...), eh… Porque vaya libros más *–* (lo importante es que me habéis entendido).

No los he devorado, creo que los he engullido. Sí que es verdad que he leído libros en menos tiempo (el ejemplo está en “Bajo la misma estrella”, de John Green. Y sí, sé que conocéis la novela y al escritor, lo sé…) pero esos son la mayoría.

Divergente no me ha gustado, ¡me ha maravillado! Y es que ya empezaba a echar en falta una novela distópica con el contenido que esta tiene. Genial de principio a fin (casi que mejor al fin).
PERO TODA LA ESPERANZA SE ESTRELLA EN INSURGENTE Y EN LEAL LA BASURA SE ESPARCE. Y TODO ES "AHHHHH", QUIERO LLORAR. TE ODIO, VERÓNICA. QUE SEPAS QUE NO PIENSO COMPRARME 'Cuatro', QUE TE QUEDE CLARO. MALA. MALVADA. (Me desahogo porque como no pienso hacer reseña para remover malos momentos, por lo menos para avisar y liberar tensiones).



Hígado: Un libro GORDO. (Como tiene que ser).

“Panteón”, la tercera parte de Memorias de Idhún, con 942 páginas creo que es de los más gorditos que tengo. Y mi ejemplar está prácticamente destrozado de las relecturas y lo manoseado que está, porque me encantó y lo adoro. Y sí, se me parte el alma cada vez que le lanzo miraditas. Pero espero que me comprenda.

Apéndice: Un libro que ni te gustó, ni te disgustó

“Orgullo y Prejuicio”, de Jane Austen. (Obviamente hoy en día todo el mundo conoce el libro.)





Patch sabe bien que a mí esta lectura no se me hizo muy entretenida. Para nada.

Escuché tantas buenas críticas de “Orgullo y Prejuicio” que dije que ya estaba tardando en hacerme con él y deleitarme con la prosa de Austen. Pero me llevé una decepción. Y no more.

Perdóname, Jane. Aún así, escribes como Patch*
*Cámbiese Patch por Dios para entender la frase.

Pero, la cosa es (bastante extraña, por cierto) que Darcy es asiduo a visitarme y enamorarme en sueños. El personaje me caló fuerte. Aunque por mí, que siga viniendo, me lo paso pipa con él. En serio, verlo, de repente, después de batirse en duelo con un señor desconocido en mitad de una sala perdida de la mano de Patch de vete a saber qué museo, es algo interesante.

Corazón: Un libro romántico.

Como no estoy segura de cuál de los tres libros de la Trilogía Los lobos de Mercy Falls es el más romántico de los tres, me quedo con todos: “Temblor”, “Rastro” y “Siempre”, de Maggie Stiefvater.



Algun@s diréis que la historia no es solo de amor, y ya lo sé. Pero digo, repito, aseguro y refuto, que el amor de estos libros te encoge el corazón de una forma catastrófica. Catastrófica porque te lo retuerce y a veces crees que serías capaz de vomitar corazones y envolverte en arcoíris brillantes. Y otras muchas eres capaz de llorar a moco tendido, pasar las páginas, comerte las uñas, tirarte del pelo, bajar de la cama, dar vueltas y gritar, ¡todo al mismo tiempo!

La historia de amor entre Sam (otro de mis amores platónicos) y Grace, el secreto de unos lobos muy especiales y el precioso (porque así me lo imagino yo) entorno de Mercy Falls en Minnesota, hacen de estos libros unos compañeros imprescindibles.

No me canso de recomendar esta trilogía. No es ñoña, es preciosa, intrigante, llena de momentos intensos, momentos dulces, circunstancias desconcertantes…

*Recomiendo el twitter de Maggie, ¡esta mujer es la mejor!


Cerebro: Un libro muy reflexivo y realista.

“Promise”, de Wendy Wunder
Ver reseña



“Bajo la misma estrella”, de John Green (¡Sí, OMP!*)













Cabello: Un libro muy superficial (Arrrg...)

“Escuela para pájaros”
Ver reseña

Uñas: Un libro que cuidas como oro. (Como oro en paño).

Los lobos de Mercy Falls, Bajo la misma estrella, Trilogía Memorias de Idhún, Hush Hush… ¿Pero esto qué es? Casi todos mis libros entran en esta categoría.







¿Os ha gustado? ¿OS HA GUSTADO?
Si supierais el trabajo que me ha dado este tag OS GUSTARÍA MUCHO.
Pero sin presiones :)
(Yo súper feliz y derramando lágrimas de felicidad (invisibles))



lunes, 3 de noviembre de 2014

'Pollyanna' de Eleanor H. Porter




Toromítico presenta Pollyanna, de Eleanor H. Porter



Una novela de 1913, germen de la autoayuda como género literario



Pollyanna es el título de un clásico imperecedero, escrito en 1913 por Eleanor H. Porter, y el nombre de la protagonista de esta obra, que ausente de las librerías españolas, acaba de publicar la editorial Toromítico en una edición ilustrada y en el mismo formato que ya lo hiciera este sello con las dos series que le preceden: Ana, la de Tejas Verdes y Emily, la de Luna Nueva.  

Un libro que hizo furor en los Estados Unidos en la época de su publicación y en las décadas siguientes, con adaptación de Disney incluida, cuyas referencias constantes en el imaginario social y cultural de la época llegó hasta tal punto que el famoso compositor, George Gershwin, autor del musical Un americano en Paris, alude a ella en la letra de una de sus canciones más célebres, But Not for Me.

Aunque en un principio fue concebido como narrativa infantil-juvenil, inesperadamente contó con un espectro de lectores muy amplio. Cabe decir sin ambages que la forma de afrontar la vida de Pollyanna fue el germen de la autoayuda como género literario. De hecho, su nombre se añadió al léxico anglo-sajón para describir a una persona que es optimista de manera exacerbada, contra viento y marea.

De este postulado arranca la exitosa obra de autores como Louise L. Hay, Rhonda Byrne y tantos otros, cuya deuda con este libro ha sido reconocida expresamente en infinidad de ocasiones, como, igualmente, hizo Tiffany Douglas: “Mis hijos experimentaron tal crecimiento emocional, pleno de compasión y empatía mediante su lectura, que me hizo desear que todos los niños tuvieran una madre que les leyera esta historia”.

Parlanchina e idealista, la joven Pollyanna Whittier se ha quedado huérfana y deberá mudarse a una pequeña ciudad de Nueva Inglaterra para vivir con su tía Polly, por naturaleza arisca. Este hecho no representará inconveniente alguno para ella, ya que su filosofía para afrontar las vicisitudes de la vida se resume en lo que llama "el juego de la alegría", que consistía en mirar y apreciar el lado bueno de las cosas a pesar de los obstáculos.
Los vecinos del lugar no tardarán en comprobar que Pollyanna tiene un gran corazón. ¿Quién si no podría hacer desaparecer el permanente enfado del señor Pendleton, un hombre sombrío y tacaño? ¿O convencer a la quejumbrosa e infeliz señora Snow de que disfrute de las cosas tal y como llegan? ¿O ayudar al doctor Chilton a redescubrir la alegría de ayudar a los demás?

Todos encontrarán un nuevo sentido a sus vidas, y ello gracias a una niña alegre y valiente. Pero, ¿podrá Pollyanna ver el lado positivo de las cosas cuando deba hacer frente a su mayor reto? ¿Lograrán las personas cuya existencia iluminó que ella sea feliz de nuevo?

Eleanor H. Porter (Littleton, Nuevo Hampshire, 1868 - Cambridge, Massachusetts, 1920) escribió principalmente literatura infantil, con la trilogía de la señorita Billy como hito señero. Su novela más famosa es sin embargo Pollyanna (1913), seguida más adelante por una secuela, Pollyanna crece (1915), que también publicará la editorial Toromítico.

ISBN: 978-84-15943-17-4
232 páginas (ilustrado.)
Rústica • 14,5 x 22 cm



Como parece del estilo de 'Ana, la de tejas verdes', estoy impaciente de ver qué esconden las páginas de esta nueva novela. 
¿Que qué me pareció la historia de Ana? 
Una preciosidad... (La reseña en el link).


¿Qué os parece lo que os cuento sobre Pollyanna? Pinta bien, ¿verdad?




jueves, 23 de octubre de 2014

Reseña: Ana, la de tejas verdes








Título original: Ana, la de tejas verdes
Fecha de publicación:  2013
Autor: L.M. Montgomery
Editorial: Toromítico
Páginas: 344
Precio: 15 €


Cuando en lugar del chico huérfano que querían adoptar es una niña pelirroja de once años, Ana Shirley, la que entra en las vidas de Marilla y Matthew Cuthbert —dos hermanos solteros que residen en su casa de Tejas Verdes—, todo cuanto les rodea cambiará para siempre. Con su vivacidad, sus risas y también sus lágrimas, y sobre todo gracias a su desbordante alegría e imaginación, Ana conseguirá formar parte de una familia por primera vez y tener un lugar al que, al fin, podrá llamar hogar. Ambientada a principios del siglo XX en un lugar tan mágico como la Isla del Príncipe Eduardo, en Canadá, Ana, la de Tejas Verdes nos llevará a través de los ojos de esta despierta e inocente niña a sentir el mundo como algo totalmente nuevo, a emocionarnos y reírnos con sus aventuras y peripecias, y, en definitiva, a ver la vida desde un prisma más positivo y estimulante. Esta obra, al igual que toda la serie de Ana Shirley, conjuga los valores de la vida rural y la familia con las cuestiones universales que todos nos planteamos en algún momento, como la pertenencia a una tierra, el valor de la amistad o la esencia del amor.

«Desde la inmortal Alicia, Ana, la de Tejas Verdes, es la niña imaginaria más encantadora que se haya creado.» Mark Twain.


Al principio reí ante esta frase de Twain... Pero después de adentrarme en las páginas de esta entrañable historia, Ana me ha enamorado.
Esta chiquilla pelirroja y risueña es tan entrañable, atrevida y especial, que es bastante difícil no reírte con ella.

Cuando subimos al tren me sentí como si todo el mundo estuviera mirándome y sintiendo lástima de mí. Pero empecé a soñar y a imaginarme que llevaba puesto el más hermoso vestido de pálida seda azul, porque cuando estás imaginando es mejor hacerlo con algo que valga la pena, y un gran sombrero todo de flores y plumas, y un reloj de oro, y guantes de cabritilla y botas.

Tal y como se explica en la sinopsis, hay un error en cuanto a la adopción de Ana se refiere. Marila y Matthew Cuthbert quieren un niño que les pueda ayudar con el trabajo de la granja, y no una niña que no valga para nada. Pero las circunstancias transcurren de una manera que no estaba fijada.
¿Cómo puede Matthew dejar a la pobre niña vestida de esa forma tan horrenda, sola en la estación?
No, tiene que llevarla a pasar la noche a Tejas verdes y ya se encargará Marila de devolverla al orfanato...

¿Cómo se puede saber acerca de las cosas si no se hacen preguntas? 

Ana es una constante fuente de inspiración, de potente imaginación, y como era de esperar, sorprende a todo el mundo con su carácter, y con sus ilusiones y desilusiones.




Motivos:

La edición en la que nos encontramos esta historia cargada de aventuras y momentos delicados de la mano de Ana Shirley, está cuidada al detalle. Es magnífica, y te sumerge aún más en la historia. Pasada la mitad del libro, una sorpresa en imágenes me hizo enamorarme más tanto de Avonlea, como de Ana y los demás personajes que se topan en la nueva vida de la niña pecosa y pelirroja.

Lucy Maud, la mujer que tuvo que armarse de paciencia para tomar el control de la inquieta Ana, sabe sacarle partido a los maravillosos lugares que crea. Hace que te sumergas en pasajes tan especiales y poco usuales que la manera en la que los visualizas en la mente es algo difícil de lograr, pero que consigue.
Y, por supuesto, hace que Ana cause un gran impacto en la mente de un lector. ¿Cómo puede crear alguien una chiquilla como Ana?

Me lo han dicho un millón de veces. Y la gente se ríe de mí porque uso palabras difíciles. Pero si uno tiene grandes ideas debe usar grandes palabras para expresarlas, ¿no es verdad?

El trabajo de Montgomery es tan elaborado y mágico que complementa a la perfección con la pequeña Shirley.

Y Tejas verdes... vaya lugar tan entrañable y lleno de vida.

Una novela que, sin duda, guarda sentimientos mágicos, amor y ternura.
E imaginación... ¡La imaginación es fascinante!

¿No siente usted en una mañana como ésta como si quisiera a todo el mundo? Desde aquí incluso puedo oír el arroyo riéndose. ¿Se ha dado usted cuenta de lo alegres que son los arroyos? Siempre se están riendo. Incluso en invierno los he escuchado bajo el hielo.


Autora:

L.M. Montgomery

Lucy Maud Montgomery. Escritora canadiense universalmente conocida por la serie de novelas que narran la vida de Ana Shirley, nació en 1874 en Clifton (actualmente New London), una pequeña ciudad de la Isla del Príncipe Eduardo (Canadá). Tras la muerte de su madre, cuando ella contaba menos de dos años de edad, su padre decidió dejarla a cargo de sus abuelos maternos, en Cavendish, para irse a vivir al oeste del país, donde volvió a casarse. De sus abuelos recibió una educación muy estricta, aunque dicha situación —crecer sola en la casa de dos personas mayores— estimuló su imaginación, provocando la chispa que le haría crear el personaje de Ana Shirley. Completó su formación en el Colegio Príncipe de Gales, en Charlottetown, y entre 1895 y 1896 estudió literatura en la Universidad de Dalhousie, en Halifax, Nueva Escocia. En 1898, tras haber trabajado como maestra en varias escuelas, regresa a Cavendish para cuidar de su abuela, que había quedado viuda. Se casó con Ewan Macdonald, un ministro presbiteriano, y se mudó a Ontario, donde su marido se hizo cargo de una iglesia. La pareja tuvo tres hijos: Chester Cameron, Stuart y Hugh Alexander, quien murió al nacer, en 1914. El resto de su obra la escribió fuera de Prince Edward island, ya que después de su matrimonio nunca regresó en vida. Falleció en Toronto en abril de 1942 y fue enterrada en el cementerio de Cavendish, cerca del lugar en el que creció. Es en 1898, al regresar a Cavendish para cuidar de su abuela, cuando comienza a escribir los relatos que darían lugar a su mayor creación: la serie de Ana Shirley (ocho libros que narran su vida, desde la niñez hasta la edad madura). El primero de ellos, Ana, la de Tejas Verdes (Anne of Green Gables), publicado originalmente en 1908, narra la llegada de la inteligente y deslenguada Ana —a la que el propio Mark Twain consideró la niña imaginaria más encantadora que se había creado desde la inmortal Alicia de Carroll— a su hogar adoptivo en Avonlea, un pueblecito (ficticio) situado al norte de la Isla del Príncipe Eduardo. Tejas Verdes, la propiedad de Marilla, su madre adoptiva, será el centro de su universo infantil y el lugar donde, al fin, podrá sentirse parte de una familia.






¡Muchas gracias a 


por el ejemplar!




lunes, 6 de octubre de 2014

Los peces no se mojan






¿Los peces se mojan?


Según los científicos, los peces están recubiertos por una especie de capa única que los mantiene secos. Por eso no se mojan.
Pero si se lo preguntas a un niño, a lo mejor, te explica que los peces no se mojan porque llevan un vestido de escamas brillantes de colores que les protege del frío y de la humedad de los mares.
O simplemente porque ya nacieron mojados.
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O porque si quieren, abren el paraguas y ya no se mojan. Pues claro que sí.¿Por qué los mayores le ponemos tanta racionalidad a las cosas? ¿Por qué no ponerle, de vez en cuando, un poco de tabasco a la vida?
Dicen que un adulto creativo es un niño que ha sobrevivido. La creatividad, la imaginación y el talento está en nuestras neuronas desde el día que nacemos, pero la vida se encarga de cortar las crestas de la fantasía.
No deberíamos crecer y el mundo sería, seguro, un poco mejor.
(Extraído de la página web.)




Seguro que más de uno y una anda sorprendido ante tal entrada, pero ¿no es un blog un espacio personal para hablar sobre lo que a uno le interesa? Pues bien, yo hoy os traigo esta información que tan bien me ha conmovido de pies a cabeza. 
No obligo a nada, pero ¿sabéis que los niños que han participado en esta iniciativa han tardado dos años en terminar su trabajo? Un corto con unos personajes súper especiales realizados por ellos mismos. ¡Increíble! 






Animo a ver el reportaje y a ver el corto porque la dedicación de estos chicos es realmente admirable. Me faltan manos para aplaudirles.





Es una maravilla de iniciativa, ¡la integración de los niños con Síndrome de Down!
Ver a chicos sin discapacidad trabajando con chicos discapacitados no debería ser tan extraño, ¿verdad?

Y es que, es una verdadera lástima que un desorden genético, que ya impide a una persona, la excluya también de la sociedad. No es nada justo. Replanteároslo.

Veréis todo lo que esconde este proyecto, es admirable.

¡Nos leemos pronto en una reseña!