jueves, 4 de septiembre de 2014

La espera... Y los baches


"Siempre dicen que cuanto más te haga esperar, mejor será..."

Siempre he sido de los caminos difíciles. De comprender que los caminos ligeros no traen más que problemas... Pero, es que ya, ni siquiera tengo la certeza o la seguridad de que el camino largo y difícil por el que me veo encauzada tenga un final.

Me veo enredada en una oscuridad sin ápice de destellos.

Amarrada, fija, estancada. Sin evolución ni progreso.

Sin pasos hacia adelante ni vuelta atrás.

Y, más que nada, eso es lo que me da miedo. Me da miedo perderme. Estancarme y no poder salir. No temo a la oscuridad, no es eso. Es la incertidumbre, la frustración, el futuro equivocado.

El futuro equivocado. En un mundo equivocado.

¿Poder romperme?

Que lo sé. Todos necesitamos un futuro. Todos necesitamos entregarnos a algo... Pero no quiero caer sobre el lado equivocado de la balanza. Que un día, se apague eso que se encendió por curiosidad, por trastear, por buscar un camino. Un futuro.

No creo que pueda apagarse, pero sí que puede dejar de dar calor. Puede que un día frío deje de gustarme, y entonces, sí que tendré miedo.

Puedo esperar. He esperado y sigo esperando. Lo he hecho siempre, así que sé que puedo continuar haciéndolo. Pero cansa, desespera, ahoga, amenaza y desvela.

La angustia hace que te coman los delirios. ¡Te consumen hasta los sueños!

Por favor, quiero espantarlos, pero cada vez hay más, y más, y más...

jueves, 31 de julio de 2014

Te quiero. Porque seis años no son nada y lo son todo.


Te quiero.
Porque de un "nada", obtenías un "todo".
Porque el tiempo (maldito tiempo) no impidió tu marca. Tampoco hará que ésta se vaya, que se desvanezca. Si lo hace, lo hará conmigo... Pero queda constado aquí, por escrito.

Te quiero.
Por dejar fuertes recuerdos que nunca, nunca, nunca, se borran.

Te quiero.
Por ser un fiel seguidor desde la distancia.
Por hacerme llorar de madrugada, con solo recordar esos ratos, esos paseos...

Te quiero.
Por regarle a mi cerebro el azúcar que tan bien le ha venido para madurar. Sí, esos caramelos diarios... ¿Tu bolsillo era infinito?

Te quiero.
Por reirte de los resfriados y los estómagos pachuchos.
Por soportar dolor a escondidas.
Por ser tan fuerte.

Te quiero.
Por malcriarme.
Por quererme.
Por burlarte...
Por dejarme burlarme.

Te quiero.
Por haber dejado en mí tantos recuerdos, los cuales, casi a diario, hacen que te recuerde.
Y es tan fácil...

Ya no sé si es manía, o es el dolor, pero no me gusta el Oeste, los cigarros, el alcohol, los muñecos calvos y tristes (fueron buenas risas), los circos, los globos de la feria, las churrerías, el aceite hirviendo...

Pero adoro el frío, las marcas de labios en el papel, los caramelos, mi peluche de siempre (porque sé que lo has abrazado, como a mí), el dinero entre los cojines del sofá, el agua... Quizá la natación vino inspirada de aquel verano, en el que experimenté remedios asquerosos contra las picaduras de mosquito, me maravillé con la facilidad con la que podía conseguir juguetes y chucherías, y el agua no pudo asfixiarme, si no hacerme creer una gran velocista.

¿Es normal reír al ver un bidé escupiendo agua en silencio? Solo nosotros tenemos la respuesta.

Recuerdo un sueño con claridad. Estabas tan joven y enérgico que me quedé petrificada. Pero no me reconociste, aunque yo sí.
Lo viví como un viaje al pasado, un pasado en el cual yo aún no existía. Y pude verte. Primero de lejos, luego me acerqué corriendo...
Hubiera sido bonito que hubieras visto a tu nieta unos 20 años antes de que naciera. Que te hubieses quedado con su recuerdo fijo en la retina, y que alguna vez, esa visión crecida de a quién más tarde conocerías (bastante poco) te saludara en sueños, discretamente.
Sería un buen regalo: verme crecida. Aunque no me reconocieras. Solo verme.

Agradecida estoy de haber sido la afortunada que te ha conocido. No lo cambiaría por nada, creo que es obvio decirlo. Como tampoco cambio tus lecciones.

Lo mejor de todo: no olvidarte.
Mejor aún: conocerte.

Si existen los castillos de nubes, no espero encontrarte en uno, si no en un sofá enorme o montado en un pegaso (porque un caballo en un sitio de nubes...). Botas de cowboy y pipas de calabaza.

Y caramelos, muchos caramelos...

¿Te he dicho ya que te quiero? Puedes gritarlo, porque es cierto.
Y di también que estoy llorando como una tonta, pero también me río.
Y que, no sé si has sido tú quien ha girado el portaretratos purpurinoso de la librería para que escribiera esto... Pero ha merecido la pena un desahogo.
¿A que salimos guapísimos?
Di también eso.

martes, 15 de julio de 2014

Reseña: Baile de Damas I: El plan de las siete








Título: Baile de Damas. Volumen I: El plan de las siete

Fecha de publicación: enero de 2013

Autor: Clara Cabrera Miquel

Editorial: Chiado

Páginas: 438

Precio: 16 € 

Baile de Damas es la historia que nos presenta Clara Cabrera Miquel en su primera novela publicada. Llena de aventuras y mundos fantásticos con seres entrañables que provienen de diferentes Tierras, y donde un grupo de chicas – que llegarán a ser las Siete Damas – cada una con sus características personales distintas y muy especiales (especialmente "Es", la protagonista) ven el mundo a su manera y se enfrentan a las situaciones que se les plantean con mucha magia, amistad y humor. Tal y como dice la autora, “ésta es la historia que me hubiera gustado leer a los 15 años, donde las princesas son las que manejan la espada y tienen una vertiente oscura; una historia que también trata de amistad, amor y lealtad…”

Sinopsis
Seríamos las espías más peligrosas e insospechadas, tendríamos el poder en nuestra mano. Seríamos completamente invencibles. Podríamos decidir, cambiar cosas, dirigir nuestra propia vida. Ser nuestros propios caballeros. Podríamos ser guerreras. Cuando llegue el momento tendremos que saber defendernos. ¿O acaso prefieres permanecer oculta y huir a otros lugares?

-Siempre es interesante conocer más a fondo al adversario -comentó Es cuando Sally hubo finalizado.
-Ayuda a encontrar puntos débiles y a saber dónde flaquean -asintió Keira.

Aquí llego con esta nueva reseña que estaba deseando hacer ya. El caso es que, después de leer la sinopsis del libro, me entró la curiosidad, y al final decidí que lo mejor sería conocer a estas siete damas por mí misma. 

El inicio de la novela nos sumerge en nuevas tierras, con seres que, seguramente conoceréis de otras historias, cuentos infantiles, adaptaciones cinematográficas... Pero desde el primer momento en el que comienzas a leer, un aura de misterio te atrapa, junto con Es, la protagonista, nuestra dama negra.
Y es que Es es una chica con las cosas claras y con una personalidad única.

La trama es normalita, aunque, como ya he dicho, el misterio del principio hace que el lector imagine algo diferente a lo que luego realmente sucede. Aún así, he de decir que no me he aburrido, que me ha entretenido bastante, y me ha gustado mucho. Esta lectura me ha dejado un sabor dulzón y entrañable en los labios.

Lo curioso es que, a mis diecinueve años, conforme me iba encauzando en las vidas cruzadas de las siete niñitas que nos introduce la historia (porque todo tiene un comienzo, y hasta unas damas una vez fueron niñas), recordaba mi infancia, y con ella, las lecturas que descubrí a edades tempranas. Y eso me ha enternecido, que una lectura parezca infantil, pero que a la vez, debido al lenguaje y a la escritura elaborada y trabajada, te resulte agradable de leer... A mí me ha fascinado bastante desde esa perspectiva.

Es comienza a recordar su pasado, cosa que, en el libro se ve reflejado en distintas fuentes de letras para no perdernos, y eso nos va ayudando a conocer a Es y a sus amigas de una manera más cercana. 

-En realidad me llamo Esmeralda Liliana Évanor Cabasso, pero no me gusta, suena a princesa de cuento de hadas, y las princesas de los cuentos son tontas porque se dejan raptar y no saben defenderse ellas solas y siempre necesitan a un príncipe para que las salve y tienen que llevar esos vestidos tan...

 Acompañar a Es y a sus amigas desde sus doce años, con sus decisiones, pequeñas (y grandes) revoluciones, su evolución como amigas... Ha sido una gran aventura. Por eso:





Motivos:

Dejando de lado los claros parecidos a otra novelas juveniles, respecto a escuelas de magia, reinos, etc (cosa que veo normal puesto que a estas alturas, como suelo decir, cada vez es más difícil innovar en la escritura), Baile de Damas es una historia escrita de forma "bonita" pero sin llegar a ser pesada. Y considero que eso no es fácil de lograr, y menos en 400 páginas. Es decir, que me ha gustado bastante la pluma de la escritora.

Un punto muy positivo, y debo decir que me ha sorprendido para bien, ha sido encontrarme con conversaciones en inglés (debidamente traducidas al español, claramente). Me ha resultado muy curioso la forma en la que las amigas emplean este idioma para comunicarse sin ser comprendidas por los indeseables.

El apoyo, la amistad, la unión por una causa común, la fuerza y la decisión de personas tan jóvenes, que se deciden a seguir un plan a espaldas de los demás, para, un día, llegar a ser las damas que esperan. Todo ello y más, podemos encontrarlo en esta historia tan fiel a la amistad y a la búsqueda de uno mismo.

Quiero luchar por salvar las cosas que amo, las cosas que pueden perderse, como el color de las flores quemadas por el fuego del odio. No quiero ver desaparecer mi jardín, mi hogar, mi Tierra tal y como la conozco hoy. No quiero que los ríos fluyan con las cenizas de los hogares destrozados, ni que la hierba que cubre las praderas de Sulmarie se manche de sangre. Y mientras yo, alejada, sin poder impedirlo. No, no lo permitiré.

¿Qué decir más? Que echaba de menos una lectura así, que me hiciera recordar otros tiempos, reírme por cosas simples, y querer con desesperación la segunda parte.
¡Ah!, y que me encantan los elfos...

El odio reprimido arde.El veneno se desliza, negro, suave y ahogante.El aire se entumece, el tiempo se detiene.Sólo para contemplar la vasta Tierraa donde hemos ido a nacer.

Sobre la autora:

Clara Cabrera Miquel (Godella – Valencia – 1991). Estudiante de Historia en la Universidad de Valencia y de Bellas Artes en la Universidad Politécnica de Valencia, siempre ha destacado por sus actividades plásticas y creativas en las disciplinas que desarrolla gracias a su pasión por la lectura y sus conocimientos musicales, artísticos y de idiomas. Es autora de varios relatos cortos no publicados. Compagina su actividad literaria y sus estudios con su otra gran pasión que es la música. Así, es miembro fundador de un grupo de música pop-rock llamado “Starlet” donde actúa como una de las compositoras y del que es vocalista; en su faceta musical ha compuesto más de 20 temas y ha dado numerosos conciertos. En la actualidad Clara está preparando un Blog donde compartir sus libros, escritos, dibujos, pintura y canciones.




¡Muchas gracias a 

por el ejemplar!


¡Mirad lo que encontré leyendo!:

La biblioteca estaba vacía y silenciosa. El quejido de la puerta que se produjo cuando Nyria la abrió revivió la vida de tinta y papel que se acumulaba dentro.

Me emociono mucho, lo sé... JAJAJA


domingo, 13 de julio de 2014

Pobre chico, no quieres, pero la haces llorar


Tienes el motivo que te mantiene con vida aferrado junto a ti, cerca, bajo el pecho. Pero no en el corazón, el corazón va a parte, actúa a su aire, a su manera. A él hay que dejarlo libre, a estas alturas de la vida, ¿quién no lo sabe?

El motivo.
Te centras en él.
¿Puedes mirarlo? Sí, tiene forma, y la amas. Te encanta. Tiene ojos, también, y cuando habla hasta las mayores estupideces te hacen reír (aunque por dentro, por las apariencias, ya sabes).

¿Si desaparece de pronto? Alguien que te lo arrebata. Y todo por no haber actuado lo suficientemente rápido. Te hundiste en la nieve, la patada hizo efecto. Resbalaste, pero ellos te empujaron, te separaron de tu motivo, de sus ojos por fin felices, de sus chistes malos, sus rabietas y su voz infantil.
¿Cómo explicarlo a todos? ¿Tu ineficacia? ¿Tu culpa?

Ahora céntrate en la recuperación. Tienes a tu motivo de nuevo entre los brazos. No te da miedo estrecharlo, aún delante de todos, de ellos, los superiores, los nuevos niños, los nuevos compañeros. Tu motivo ha sufrido, como tú. Habéis sufrido ambos, y hay bajas y heridos.

Pero una vida herida con la que no contabas te hace olvidar sus ojos especiales. Llora, ella y todos. Tú a su lado, pero de rabia. Rabia por hacerla llorar, por echarle las culpas de una vida herida... Sabes que no tienes razón, pero el miedo a perder a otra persona cercana te ciega. Y lo sabes. Que andas cegado por el miedo. ¿Es más fuerte el miedo a la pérdida que el amor a vivir?

Surgen rivales.
En realidad no lo son, pero sus actos te llevan a enloquecer. Por ella. Porque le haces daño y no puedes remediarlo. Porque cuando la perdiste sufriste, y te diste cuenta de que era más que un "trabajo", que cuidarla había ablandado tus sentidos, tus sentimientos pudieron tomar forma y afianzarse. Amor se quedó corto. Te faltó la vida, porque el motivo había muerto.

Sabes que ella se culpa de todo. Por eso accede a las torturas. A llorar hasta que el dolor la tire al suelo, o entre tus brazos. O quizá que estalle una pelea.

Pero tiene que llegar el momento en el que todo se arregle. La preocupación se irá con una vida perdida (porque sabes que la vida herida se muere, ningún esfuerzo vale), ella te dejará llorar. Lloraréis, pero tú más. Por fin encontrarás la libertad, y tu motivo lo entenderá.

Entonces, la nueva etapa empezará. De la mano, entre los viñedos, o tal vez, con los gritos de los sabios de fondo, seréis fuertes. Y sabrás que junto a ti, vivirá el motivo que te dará aliento.


Salvar, vivir, crecer...
Pobre chico. Aunque la busques muchas veces, siempre te corresponderá. Porque no es ella quien se aleja, sino ellos, que quieren sus lágrimas y verla llorar.



Si corres, mejor entre la niebla. Mejor si corréis los dos.